Médicos sin reválida en EEUU: los solicitan en Latinoamérica

Un ambicioso proyecto tecnológico concebido en la zona más austral del continente americano podría ofrecer una oportunidad para que los médicos de habla hispana que emigraron a Estados Unidos y no han revalidado sus diplomas puedan trabajar en su profesión.

La plataforma digital Intermeds busca ofrecer a pacientes en Latinoamérica la opción de una consultoría especializada para la revisión de sus exámenes médicos por especialistas en Estados Unidos. La inciativa, financiada con fondos del Comité de Desarrollo Productivo de la región de Antofagasta, una entidad del Ministerio de Economía, Fomento y Turismo de Chile, podría potencialmente ayudar a casi 9 millones de personas en la región que se encuentran en lista de espera para consultar a un especialista, según Carlos Araya, un emprendedor chileno de 43 años creador del proyecto.

Araya, quien tiene un doctorado en Informática, cree que la iniciativa también crearía una oportunidad para los médicos especialistas de habla hispana en Estados Unidos que no han podido revalidar sus títulos o se encuentran en proceso de reválida, muchos de los cuales trabajan en oficios que no tienen nada que ver con su profesión.

En el sistema de salud tanto público como privado de varios países de Latinoamérica, después que un paciente recibe atención de un médico general y se le realizan los exámenes que necesita, es derivado a un especialista, explicó Araya.

Pero la escasez de especialistas en zonas aisladas, como en la región de Antofagasta, al norte de Chile, donde vive Araya, prolonga la espera de los pacientes, quienes a menudo deben trasladarse a la capital para recibir la consulta que necesitan.

“Tienes que tomar un avión, que cuesta unos $250, buscar donde hospedarte, e implica muchos gastos”, dijo Araya durante una visita a Miami. “Sería mucho más conveniente si existiera una plataforma donde le entrego mis análisis médicos a un especialista, a un costo mucho más bajo”.

Los pacientes que no pueden pagarse el viaje a Santiago, no tiene más remedio que anotarse en una lista de espera. “Lo que pasa es que la lista de espera demora casi dos años”, dijo Araya. “Hay mucha gente que muere en la lista de espera”.

El problema no es exclusivo de Chile, donde unos 2 millones de personas están anotadas en la lista de espera, según Araya. Su investigación encontró el mismo problema en Argentina, Perú, Bolivia, y otros países de la región. Además, el protocolo médico-especialista es casi idéntico en los países latinoamericanos, explicó.

“Lo que buscamos es destrabar el problema”, dijo. “Lo que falta es el experto que clasifique y diagnostique. Todo lo demás fluye bien”.

Los médicos subutilizados en EEUU

En su búsqueda de una solución para el problema, Araya encontró que en otros países “se vive el proceso inverso, que es la subutilización de médicos en puntos de alta concentración de inmigrantes, como es el caso de los latinos que decidieron emigrar a Estados Unidos”, dijo.

Muchos de estos profesionales médicos “tienen una trayectoria en sus países, como es el caso de los médicos cubanos, por ejemplo, y se encuentran en trámites de revalidación de sus títulos para ejercer la medicina en EEUU, pero este trámite puede demorar varios años”.

Solo en Miami existe una concentración de más de 8,000 médicos inmigrantes, muchos de ellos especialistas con una trayectoria profesional, que buscan trabajar en su campo laboral, según Solidaridad Sin Fronteras (SSF), una organización sin fines de lucro con sede en Hialeah que ayuda a los profesionales de la salud que emigran a EEUU.

Imposibilitados de ejercer la medicina hasta que revaliden sus diplómas, los médicos inmigrantes recurren a otros empleos para sobrevivir. Julio Cesar Alfonso, fundador de SSF opina que el proyecto de Intermeds puede ser “una oportunidad” para los médicos sin reválida en EEUU.

“Esto es una excelente oportunidad para mantenerse vinculados a los servicios médicos en beneficio de pacientes que carecen de asistencia”, dijo Alfonso. “Esto es beneficioso para los profesionales médicos, independientemente de la remuneración, para mantenerse actualizados, ganar experiencia y evaluarse en el ejercicio de la profesión, que es esencial”.

Ali Peñaloza, un cirujano venezolano que llegó hace pocos meses al sur de Florida junto a su esposa, también médico, cree que es “una alternativa muy buena para mantenerse girando en el campo médico que nos gusta”.

“Aquí en Estados Unidos veo que muchos médicos se dedican a otras áreas porque no pueden mantenerse activos. Dejamos de trabajar porque venimos [a EEUU]”, dijo Peñaloza.

La plataforma

Araya explicó que la plataforma plataforma digital Intermeds será “un servicio de información para pacientes”, quienes podrán entregar sus exámenes médicos, recibir una segunda opinión y tomar un curso de acción. “El reporte se considera un informe técnico que permite que el paciente pueda tomar una decisión, pero siempre deberá acudir a servicios médicos locales para su tratamiento”, dijo.

Según Araya, los médicos que se registren con Intermeds podrán revisar reportes de exámenes médicos a través de internet, tener una videoconferencia con el paciente y emitir su opinión sin necesidad de homologar sus diplomas en el país donde se encuentra el paciente. Para el proyecto se revisó la legislación de varios países latinoamericanos, concluyendo que los médicos que participen no necesitan homologar si no ejercen en el territorio del país sino a través de internet, dijo.

El secretario adjunto de prensa del Departamento de Salud de la Florida, Brad Dalton, dijo a el Nuevo Herald sobre la legalidad de emplear médicos extranjeros sin reválidas en la plataforma que si los médicos extranjeros en Miami “realizan cualquier tarea que se considera la práctica de la medicina, tendrían que estar licenciados con el Departamento de Salud de la Florida”.

“Los Estatutos de la Florida definen ‘Práctica de la medicina’ como el diagnóstico, tratamiento, operación o prescripción de cualquier enfermedad humana, dolor, lesión, deformidad u otra condición física o mental”, explicó Dalton.

Araya aclaró que Intermeds “es una plataforma que busca prestar un servicio de segunda opinión, por ende no se considera como ejercicio de la profesión, ya que no habrá recetas y/o tratamientos con los pacientes. Es un servicio de asesoría o generación de información. En definitiva es un reporte”.

La plataforma tampoco busca por el momento proveer servicios de telemedicina, que implica una serie de homologaciones y asociaciones con hospitales. En una segunda etapa, “se esta evaluando hacer un convenio con un hospital o clínica en cada país, para que se pueda avanzar en un proyecto de telemedicina”, explicó Araya.

“Cuando estás haciendo telemedicina estás haciendo un tratamiento que tiene que ser en un lugar físico que es un hospital y a través de recetas que son documentos legales donde está la firma del doctor y su número de identificación como médico habilitado”, dijo Araya.

Además, para ejercer a través de la telemedicina, los médicos tendrían que haber revalidado sus diplomas en EEUU, aunque, apuntó Araya, también existe una población de médicos extranjeros que han revalidado y no pueden ejercer porque no han conseguido hacer una residencia médica.

Si la primera parte se materializa y funciona como espera “el segundo paso del proyecto sería asociarnos con hospitales en Chile que reconozcan el reporte como válidamente emitido en Estados Unidos”, dijo Araya, quien ya ha realizado convenios con tres hospitales públicos en Perú para que acepten los reportes de Intermeds.

La revisión de los aspectos legales del proyecto concluyó que es factible implementar los servicios de la plataforma en México, Argentina y Perú, además de Chile. En Chile, en cambio, por “una traba burocrática”, “el médico especialista necesita una interconsulta, que alguien valide, que un médico de atención primaria firme el reporte”, dijo Araya.

Resistencia

Araya cree que es probable que su proyecto sea recibido con “resistencia”, sobre todo por parte del establishment. “Esto es similar a Uber, guardando las proporciones. La innovación siempre tiene resistencia de los grupos de poder que ven afectado sus privilegios”, dijo. “En este caso el privilegio es el conocimiento, el derecho de los pacientes a estar informados, entender a cabalidad su condición y tomar la mejor decisión posible”.

Las personas e instituciones que se oponen a la implementación de la telemedicina la ven como una tecnología disruptiva, dijo Juan Antonio Blanco, doctor en Historia y ex director del Centro de Iniciativas para America Latina y Caribe del Miami Dade College, quien ha realizado investigaciones en el campo de la telemedicina.

“Cuando surge una nueva tecnología que es innovadora, siempre hay oposición, como pasó con Uber. Hay personas que se resisten al cambio y buscan pretextos para desacreditarlo. Cuando la revolución industrial también se creó un rechazo contra la tecnología, contra las máquinas”, dijo Blanco. “Pero no se puede detener el progreso”.

Las tecnologías digitales y el internet “han cambiado la forma en que nos informamos, trabajamos, compramos, vendemos, nos interrelacionamos”, dijo Blanco. “Es el cambio más dramático provocado por la tecnología en la forma en que la sociedad opera desde que emergió la civilización industrial. El impacto ha sido en todas las áreas y yo creo que la telemedicina abre una puerta increíble”.

“No veo otra forma de atajar los costos de la medicina sobre todo si se quiere hacer de manera universal si no es con el uso más intensivo de las nuevas tecnologías de comunicación”, añadió.

El piloto

Las consultas de oftalmología son la primera necesidad en la lista de espera en Chile, por eso Araya y su equipo están buscando oftalmólogos en el sur de la Florida para el piloto del proyecto. También están en proceso de abrir una oficina en Brickell Bayview, 80 SW 8th Street, Suite 2000, en Miami, para recibir llamadas y contactar con los médicos.

“Lo bueno que tiene la oftalmología es que con cuatro o cinco exámenes se pueden diagnosticar más del 99 por ciento de los casos”, dijo Araya. “Se pueden tener exámenes bien certeros. A la vez, es la especialidad que más personas tiene en lista de espera”.

La ventaja que ofrece Miami es que tiene el mismo huso horario que Chile y una alta concentración de médicos inmigrantes.

La consulta costará $100, que es el precio average por una consulta privada en Chile, pero sin los gastos de trasladarse. El médico recibirá unos $16 por cada reporte, mientras que el resto del dinero será para subsidiar a las personas que están en la lista de espera y no tienen dinero para pagar un especialista, comenzando con los que llevan más tiempo esperando. Una parte será destinada al mantenimiento de la plataforma, explicó Araya.

“Estamos buscando médicos que quieran ayudar con una causa social”, dijo. “El foco es ayudar a estos dos grupos, los pacientes y los médicos. A la vez, buscamos que la plataforma sea sustentable y no dependa de subsidios del gobierno”.

Para asegurarse en la selección de los médicos, Araya y su equipo de asesores han creado un sistema de “filtros” que consiste en “evaluaciones” de casos de pruebas y/o estudios. Además, deberán presentar sus credenciales (títulos, antecedentes, etc.) para revisión. También existirá un médico supervisor que revise los reportes “para asegurar la calidad del documento, para que el paciente pueda comprender mejor su condición”.

Araya está consciente de que los médicos sin reválida no podrán vivir solamente de su trabajo en la plataforma. “No buscamos médicos a tiempo completo, ni queremos que para ese médico sea tan buen negocio que después no quiera revalidar”.

“Nosotros entendemos que efectivamente ese médico donde se sentiría mejor y cumpliría mejor su realización personal es si logra revalidar su título y entra a un servicio médico aquí en Estados Unidos, pero esto puede ser más bien como un paliativo, una ayuda, además que estar revisando casos les permite ayudarse en el estudio para la revalidación”, dijo Araya.

Source/Fuente: El Nuevo Herald