Declaración conjunta de los congresistas Mario Diaz-Balart, Ileana Ros-Lehtinen y Carlos Curbelo

Miércoles 9 de septiembre de 2015

Hoy damos la bienvenida a varios profesionales médicos cubanos, quienes escaparon de ser mano de obra forzada del régimen comunista de Castro en Venezuela y encontraron su camino a los Estados Unidos a través de Colombia.

Apoyamos firmemente el Parole para Personal Médico Cubano en Terceros Países, instituido por la Administración Bush, que permite a los profesionales médicos cubanos escapar del trabajo forzado en algunos de los entornos más difíciles y peligrosos del mundo.

El régimen militar de Castro se beneficia descaradamente del trabajo forzado de sus profesionales médicos.

La dictadura se queda con la mayor parte de sus salarios, separa a las familias, e intimida a los profesionales para evitar deserciones. El programa estadounidense de Parole para Personal Médico Cubano ha abierto una vía de esperanza para aquellos que buscan escapar de la servidumbre en tierras extranjeras, al permitir que estos profesionales soliciten la entrada a Estados Unidos.

Le agradecemos a Julio César Alfonso y Solidaridad Sin Fronteras por trabajar sin cesar para llamar la atención sobre las pésimas condiciones de vida y el trabajo forzoso de los profesionales médicos cubanos en lugares como Venezuela, Brasil y África.

Celebramos con los que huyeron exitosamente del trabajo forzado del régimen comunista de Castro, y les damos una cálida bienvenida a la libertad.


Today, we welcome several Cuban medical professionals who escaped the Castro regime’s conscripted labor in Venezuela and found their way to the United States through Colombia.

We strongly support the Cuban Medical Parole Program, instituted by the Bush Administration, which permits Cuban medical professionals to escape forced labor in some of the world’s most difficult and dangerous environments.

“The Castro regime shamelessly profits from the forced labor of its medical professionals, such as those entering the United States today. That repressive dictatorship keeps most of their salaries, separates families, and intimidates professionals to prevent defections. However, the U.S. Cuban Medical Professional Parole Program has paved an avenue of hope for those seeking to escape forced servitude in foreign lands by allowing Cuban medical professionals in conscripted service abroad apply for U.S. entry.

We thank Julio Cesar Alfonso and everyone at Solidaridad Sin Fronteras for continuing to raise awareness of the abysmal working conditions and forced labor facing Cuban medical professionals in places such as Venezuela, Brazil, and Africa. We celebrate with those of you who successfully fled the Castro regime’s forced labor, and warmly welcome you to freedom.”

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